Dulces Compras

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Mensaje  Emma Lovecraft el Dom Abr 26, 2009 2:06 am

Emma caminaba por las calles de Hogsmeade sorprendida. Siempre le gustaba ese lugar de Inglaterra porque hacia frío, nevaba y había lluvia en muchas ocasiones. Pero ahora el sol iluminaba en lo más alto las calles de Hogsmeade. Sonrío un poco quitándose el abrigo, para quedar con su blusa negra de manga larga, que no le daba mucho calor ya que a esas horas se había levantado una suave brisa.
Había decidió salir hasta Hogsmeade, porque primero no había viajado a Londres a visitar a su madre. Esta le había enviado una carta en la cual le decía que pasaría todo el mes en Francia con su abuela y Emma no encontraba sentido en viajar a Londres para estar en casa sola, por eso había decidido quedarse en el colegio.

Además tenia que comprar su provisión de chocolate mensual. Peligrosamente sus provisiones bajaban cada día mas, hasta sospechaba que alguien había descubierto su escondite. Aunque claro, quizás era su culpa, cuando empezaba a comer ya no podía parar.
La joven Gryffindor siguió caminando con tranquilidad por las calles del en ese momento calido pueblo de Hogsmeade. Se metió las manos en los bolsillos del jeans muggles que llevaba, mientras su incondicional morral, estaba cruzado, descansando en el hombro derecho. La muchacha poso con anhelo su mirada un par de metros mas adelante, donde Honeydukes ya se veía visiblemente.

Era una sensación especial, casi única cuando abrías la puerta de la tienda y ese olor a chocolate y dulce llenaba todos tus sentidos por ese segundo que parecía casi interminable. Emma por algunos segundo cerro los ojos antes de terminar de entrar a la tienda.
A veces hasta estar en Honeydukes era como adentrarse a otro mundo. Los ojos azulados, que cuando estaba realmente emocionada tomaban hasta un tinte algo verdoso, se posaron en las infinitas posibilidades de compra. Era hasta a veces algo frustrante para Emma ir a Honeydukes, porque le daban ganas de llevarse todo, cuando sabia que eso no era verdaderamente posible.

Cerro la puerta haciendo que la pequeña campanilla que colgaba encima de ella sonara anunciando la llegada de una nueva visitante a la tienda, saludo con la mano a los dependientes del lugar, ya llevaba yendo ahí, todas las semanas desde su tercer curso cuando tenia permiso ir a Hogsmeade.
La joven Gryffindor, se paseo por el lugar, mirando todo con expectación, con intensidad, mientras sacaba de vez en cuando algunas cosas y las echaba a una pequeña canastilla, que habían dispuestas en el lugar.
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Re: Dulces Compras

Mensaje  Lily Evans el Dom Abr 26, 2009 4:44 am

La joven Evans camino por las calles de Hogsmade, mientras se ataba el cabello pelirrojo que le llegaba hasta la cintura. Había dejado todo en orden, no le gustaba para nada el desorden que sus compañeras realizaban en su habitación, muchas veces tenía que ponerse a limpiar, aunque esta vez se había levantado muy temprano exclusivamente para levantar todo tipo de calcetines, ropa, corbatas y otras cosas del suelo, no podía comprender como sus compañeras de habitación podían ser de lo más mugrosas. Dejo escapar un suspiro, se le vino a la mente la idea de comprar algo rico, algo que la tentará, aunque luego podría pasar por alguna librería y comprarse algún que otro libro de hechicería. Sabía que la biblioteca de Hogwarts era de lo más grande y siempre se encontraba de todo. Pero no podía llevárselo a su casa por siempre. No era mala idea y podría hablar con Dumbledore para que la dejará, pero notaba o por lo menos sentía que Petunia, su hermana, no estaba del todo contenta de que ella formará parte de lo que era. Todavía seguía abierta la herida de las palabras que ella le había dicho antes de subir al tren.

Se mojo los labios rápidamente y se apretó un poco más su bufanda escarlata que le había regalado su madre para navidad, había decidido quedarse en Hogwarts, tenía mucho que estudiar, además los cuatro amiguitos que siempre formulaban disturbios y eran lo bastante molestos para todos, empezarían a realizar bromas, había alcanzado a escuchar que James y Sirius tenían preparado una broma espantosa para Snape. Negó con la cabeza, por más que ella fuera prefecta no podía hacer mucho con ellos que siempre se salían con la suya. Tampoco podía creer como Snape no se protegía él mismo, tal parecía que le gustaba que lo molestarán le parecía increíble. Apretó su puño que estaba enfundada por unos guantes de lana escarlata que hacían un lindo juego con la bufanda.

Con paso apretado paso delante de Honeydukes y su estómago realizó un ruido realmente aterrador, aquel olor que salía por debajo de la puerta y cada vez que se abría o cerraba la puerta volvía a aparecer aquel aroma exquisito que te envolvía con su dulzura. "Tengo que entrar" se dijo para si misma, asintiendo rápidamente con la cabeza, provocando que algunos cabellos rojizos se salieran de la goma del pelo. Sin pensarlo dos veces abrió la puerta y aquel aroma se colo por las fosas nasales, inconscientemente cerró los ojos y se dejo llevar por aquel aroma delicioso. Los abrió rápidamente y metió la mano dentro de su saco largo hasta las rodillas marrón, quería cerciorarse de que tenía monedas para comprar algún que otro chocolate, le daría uno a Severius, lo único que esperaba que aún no estuviera enojado con ella.

Se acerco a la góndola de las ranas de chocolate, esas eran las mejores, le gustaba ver como aquella tomaba vida y además el chocolate era delicioso que se derretía en la boca. Ladeó el rostro para cruzarse con una muchacha que conocía. Sabía que aquella pertenecía a su casa y que además era simpática, tal parecía que compartían algo más que la casa. Se acerco a ella y le sonrió
-Hola Emma, que agradable encontrarte por aquí ¿también te entro en antojo de comer algo de esta tienda? Hacen las mejores golosinas.
No pudo evitar sonreír ante aquel comentario, parecía una niña pequeña, de pronto pensó en algunos buenos momentos que había pasado junto a su hermana y eso provoco que el corazón se le estrujará, meneó la cabeza para desprenderse de aquel tema.
-¿Qué es lo que más te gusta de aquí?
La volvió a mirar para dedicarle otra sonrisa, si tuviera mucha plata, lo más probable fuera que se comprará todo el local.


Off rol: Permiso y espero no molestar, si no lo quitaré. Beso ^.^
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Re: Dulces Compras

Mensaje  Emma Lovecraft el Dom Abr 26, 2009 7:27 pm

Emma se había sumergido en su propio mundo personal. Era lo que siempre le pasaba cuando estaba disfrutando de lo que hacia, como ahora. Su cabeza se había desconectado de todos los problemas, infortunios, malas clases, y todo lo que pudiera cambiar su estado de animo y lo había reemplazado por un estado realmente abrumador de alegría que llenaba cada uno de sus sentidos. Muy pocas veces la joven Gryffindor se sentía así, pero cuando pasaba, trataba de aprovechar esos momentos al máximo.
Las horas podían, pasar y pasar y seguramente Emma no se daría cuenta que ya llevaba toda una tarde dentro de una tienda de dulces. Aunque si la muchacha hubiera escuchado a cualquier persona decir que Honeydukes era solo una tienda de dulces, seguramente no se hubiera ganado la mejor de sus miradas. Para ella era mucho más que eso, mucho más que cualquier cosa. Suspiro un poco mientras bajaba su mirada azulada hasta la canastilla que colgaba de su brazo derecho.

Odiaba tener que refrenarse, en su caso, si ella quisiera, muchas cosas serian en exceso en su vida, pero también tenia claro que eso no podía ser así. Ya la canastilla estaba casi al tope máximo llena de todos los dulces, caramelos y chocolates que nadie su hubiera podido imaginar. Siempre muchas personas le preguntaban como era que no engordaba, el secreto era que Emma corría casi todas las mañanas de los fines de semanas en Londres.
Estaba comiendo una varita de regaliz. Esos dulces largos y pegajosos que te duraban una eternidad y que tenías que masticar realmente bien para que no se te quedaran pegados en los dientes, cuando un sonido llamo su atención. Se volteo y se encontró con la mirada verde, el pelo rojo y la voz amable de Lily Potter, su compañera de curso y de casa, con una gran sonrisa la saludo también.

-Yo siempre tengo ganas de comer golosinas Lily…y ah, no podría decir entre solo uno. Están las ranas de chocolate, las varitas de regaliz, los algodones de azúcar, los dulces bañados en chocolate…demasiadas cosas malas para los dientes, pero deliciosas.

Sonrió un poco mientras se quedaba a su lado. Verdaderamente Lily le caía bien, aunque a veces se pasaba con sus órdenes de prefecta, pero suponía que era su deber, pero le caía bien, le parecía una buena chica.

-¿Y a ti? ¿También necesitabas una dosis de chocolate? Siempre es bueno para todo.

Dijo riendo Emma mientras la observaba con sus ojos azules y sonreía abiertamente.
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Mensaje  Lily Evans el Lun Abr 27, 2009 1:28 am

No pudo resistir una risilla que salió de pronto de sus labios, era agradable hablar con alguien que no fuera solamente de cosas de las clases y ver como los demás compañeros de su casa le suplicaban que no les colocará las amonestaciones, o mismo que no le dijera nada a la profesora McGonegall. Pero ese era el deber de ella dentro de la escuela. Todavía recordaba como aquella insignia había llegado por carta un día. Se había sentido tan feliz, aunque aquella se la esfumo ni bien Petunia entro y observo su cara de pocos amigos. No quería ser el centro de atención de sus padres, jamás lo había pedido, pero a veces las cosas sucedían de forma misterioso. Muy pocas veces, también se podía hablar de magia frente a su hermana. Todas esas pequeñas cosas que a Lily le partían el corazón.

Dejo que aquellos pensamientos pesimistas se esfumaran, no era momento para melancolías, estaba en aquel lugar que era un mundo hermoso lleno de ricas golosinas que alegraban a cualquiera. Se enfoco nuevamente en Emma que hablaba animadamente de los chocolates y las demás golosinas que estaban en su canastilla. No pudo evitar arquear una ceja, “¡Vaya que a está chica le encantan las golosinas!” pensó para sus adentros mientras dirigía sus ojos verdes a los azulados de la rubia.
-Son inevitables todas estas cosas, uno pasa por HoneyDukes y necesita comprarse alguna que otra cosa...
Se mojo los labios y se acerco un poco más a su compañera para hablarle por lo bajo, aunque Lily muchas veces tenía algunas características Muggles, sabía que allí era extraño que alguien tomará de loco a una persona.
-¿No te sucede que cuando pasas por la puerta de este lugar hay una especie de magia que te atrae hasta aquí?
Quizá sonaba demasiado loco y extraño, pero a la joven Evans cada vez que pasaba por aquel lugar sentía una extraña atracción a la tienda.

Asintió con la cabeza ante la pregunta que Emma le decía, el chocolate era una buena cura para todos los males, además que a Lily le encantaba comer chocolates cuando estaba estudiando o mismo leyendo un libro. Abrió bien grande los ojos y observo nuevamente toda la canastilla llena que la rubia tenía colgando sobre su hombro.
-Me gusta comer chocolates cuando estoy estudiando y me quede sin ellos, además siempre es bueno poseer una reserva ¿No? Y...dime...¿No es mejor que pongamos algunas de estas cosas en otra canastilla? Se te van a caer todas.
Una risa salió rápidamente de la boca de Lily, mientras se daba media vuelta para tomar otra canastilla que había cerca de la puerta. La acerco a la rubia y coloco algunas de las golosinas que estaban a punto de caerse al suelo.
-Así está mejor, no hay que desperdiciar nada. Yo soy adicta a las ranas de chocolate, no creo que eso me haga muy bien en un futuro ¿No lo crees? No hay mejor lugar que este para el chocolate.

La miró mejor, recordaba que casi siempre se peleaba con un par de chicas en los pasillos de Hogwarts, bueno a decir verdad, ¿Quién no se peleaba con las chicas de Slytherin?, pero también recordaba que Emma también discutía con Sirius Black, aunque ¿Quién no discutía también con aquel sujeto?.
-Perdona por regañarte el otro día en los pasillos, se que Black saca de quicio a cualquiera que se presente. Pero no es el único, también Potter es igual de...
Apretó los puños y entrecerró los ojos, muchas veces aquel grupito le era lo bastante molesto, pero no podía contra ellos, poseían a todo el colegio de su lado. Dejo escapar un suspiro, no le iba a arruinar el hermoso día...¡No señor!
-Después si quieres te invitó a tomar una malteada de cerveza, estoy antojada desde el Lunes mas o menos.
Otra sonrisa pícara apareció en el rostro de la pelirroja, no le gustaba más que aquella infusión exquisita que calentaba todo el cuerpo. Era realmente delicioso.
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Re: Dulces Compras

Mensaje  Emma Lovecraft el Lun Abr 27, 2009 4:58 pm

Emma se quedo de pie a su lado mientras observaba de reojo a Lily y seguía comiendo de su varita de regaliz, mirando hacia el frente y pensando rápidamente que mas podía comprar. Era inevitable que cuando iba a Honeydukes todo su dinero se agotara rápidamente, como también era inevitable que no quedara nunca satisfecha con sus compras, siempre pensaba que había podido llevarse mas cosas de las que llevaba, aunque seguramente ella era la única que pensaba eso, ya que, no pudo evitar mirar su canastilla al escuchar a Lily, estaba completamente llena, hasta el borde, y un poco mas del borde, por eso le agradeció a la chica cuando esta saco otra canastilla y metió las cosas que estaban a punto de caer.
El chocolate ¿Cómo no amarlo? Lo único malo de el, era que no justamente la cosa más saludable, pero eso no era impedimento para Emma. Ella sabia que si no fuera porque cada fin de semana que pasaba en Londres en su casa, salía a trotar para estar en forma, seguramente no seria así de delgada como era. La chica suspiro, aunque odiaba hacer ejercicio, era eso o dejar el chocolate, y lo segundo ni siquiera se le pasaba por la mente.

-No estas loca, pienso exactamente lo mismo. Creo que es un pecado venir a Hogsmeade y no pasar por Honeydukes. Esta tienda tiene algo especial, algo mágico…suena algo ridículo decirlo, porque vivimos en un mundo mágico, pero…es mucho mas que eso ¿No crees?

Emma observo a Lily de reojo mientras sonreía. La conocía desde primer año cuando juntas congeniaron de inmediato. Las dos venían de un barrio muggle, sabían lo que era ese mundo en comparación con el cual estaban viviendo ahora. Quizás por eso se llevaban realmente bien. La escucho disculparse por el regaño que se había llevado la tarde anterior en el pasillo del tercer piso, por estar discutiendo con Black, la vio apretar los puños al nombrar a Potter también y no pudo evitar soltar un bufido.
Los Merodeadores. Emma realmente no podía entender porque todos los amaban si hasta algunos profesores le daban regalías. Si…no podía negar que eran inteligentes, que eran guapos, pero eran tan insoportables y arrogantes. Soltó otro bufido mientras se quedaba mirando hacia el frente, ese era otro punto en común con Lily. Y es que Emma nunca había sido popular y tampoco le interesaba, no iba a morir por ser una de las miles de chiquillas sin cabeza que pertenecían al fans club de Black. ¡Ja! Antes muerta que eso, pensó antes de reaccionar nuevamente a lo que la chica pelirroja le proponía.
Tomar una cerveza de mantequilla, no se veía nada de mal, realmente hasta parecía una idea genial. Observo por la ventana y se veía un día esplendoroso, como pocos en Londres, así que asintió con la cabeza contenta, antes de mirar de reojo a su amiga nuevamente.

-Que buena idea Lily, pero antes, vayamos por tus ranas de chocolates.

Le dijo con una pequeña risa, mientras empezaba a caminar por la tienda en dirección al estante donde las ranas de chocolate se encontraban, casi siempre ese lugar estaba lleno de personas, las ranas de chocolates eran la sensación del lugar, y se lo merecían, eran absolutamente exquisitas.
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Re: Dulces Compras

Mensaje  Lily Evans el Miér Abr 29, 2009 8:00 pm

Una sonrisa apareció en el rostro de la pelirroja, estaba totalmente de acuerdo con el hecho de que Huneydukes tenía algo mágico, a pesar de que Emma y ella eran sumamente diferentes, Lily la apreciaba demasiado y sabía que podía confiar en ella cuando más la necesitaba, y era así de igual cuando Emma se sentía desprotegida y con ganas de hablar, aunque muchas veces las palabras no bastaban. Asintió con la cabeza, era raro decir que aquel lugar era mágico estando en un lugar como ese, además ellas como brujas o aprendices de brujas, o al menos Evans lo era. Muchos de los que iban a Hogwarts tenían algún antecedente mágico, ella no sabía de quien había sacado aquellos, quizá se trataba de alguna abuela, o abuelo. Pero estaba sumamente feliz de que fuera ella a la que eligieron para entrar. Dejo escapar un leve suspiro, todavía le dolía al pensar que Tuny no había podido entrar. Eran tan unidas con su hermana.
-Espero que jamás se funda Honeydukes por que creo que moriré, bueno…exagere un poco ¿No?
Dejo escapar una sonrisita, sabía que ella no moriría, pero que jamás encontraría otra casa de dulces como lo era aquel lugar, pero conocía a Emma desde que habían pisado juntas el tren que las llevaría a Hogwarts, y se podía notar que amaba realmente aquel lugar lleno de dulces.

Rápidamente dirigió la mirada a su amiga que había soltado un bufido, no pudo evitar colocar en su rostro una media sonrisa, ambas le caían muy mal los merodeadores que siempre trataban de llamar la atención de todos, lo que más odiaba Lily era que lograban su objetivo, volviendo locos y locas a todos en aquella escuela, No comprendía como nadie se daba cuenta de que las bromas que hacían eran para pequeño de primer año o mismo de niños de jardín Muggles.
-Tal parece que ambas compartimos cierto rechazo a los merodeadores, no puedo creer como aún se siguen comportando como idiotas…y lo peor de todo es que dudo que cambien de parecer
Se encogió de hombros y dejo escapar un suspiro, mientras tomaba un paquetito de Las Grageas de Todos los Sabores de Bertie Bott, no eran deliciosas pero algunas si que valían la pena, además siempre era emocionante saber que gusto te pondrías en la boca y a que sabría.
-La otra vez tuve que tirar casi un paquete entero, no sabía tan rico. No sé que era y tampoco me hubiera gustado averiguar.
Le dedico una sonrisa amplia a su amiga, mostrando así toda su dentadura blanca y bien prolija. No había muchos admiradores de las Grageas y ella no era una de ellas, pero siempre era bueno para meterse alguna en la boca y así calmar de vez en cuando las ganas de abofetear a Potter y a su pandilla de niños bobos.

Ella también dirigió su vista a la ventana y pudo ver el hermoso día que bañaba todo Londres, por lo menos no era un día gris y lluvioso, no era que a Evans le molestará la lluvia, todo lo contrario, muchas veces le gustaba quedarse a solas en la habitación mirando por la ventana como caían aquellas gotas. O mismo salir a dar una vuelta por el castillo, era reconfortante.
-Me parece una buena idea, no creo que pueda hacer mucho con una sola rana de chocolate ¿No te parece?
Le mostró la rana que aún tenía en su mano, una sola no saciaría aquella adicción que tenía por aquel chocolate, esperaba que nadie viera en donde poseía su escondite, conocía a una chica que dormía con ellas que a veces se robaba las golosinas, por más que la pelirroja le hubiera llamado la atención se notaba que era en vano.
-Por un lado es una pena que no llueva ni nieve, me gustan esos climas y sobre todo cuando sales a pasear. Pero por el otro lado mucho mejor, así quizá podamos sentarnos afuera y poder ver a quien encontramos, aunque de seguro serán muchos de los de Hogwarts.
Siempre los alumnos de tercero para arriba los fines de semana salían a dar una vueltita por aquel lugar que siempre uno encontraba lo que más quería y necesitaba.

Caminaron juntas hasta el estante de ranas de chocolates, como siempre, lleno de gente que no se decidía si comprarlos o no, dirigió la vista a un nene que le pedía a su padre que le comprará una paleta que nunca se terminaba y que cada vez crecía más. Las cosas que uno inventaba. No pudo evitar sonreír. Un pequeño hueco se hizo y Lily se metió allí, quedando cerca de las ranas.
-¿Tu quieres unas ranas?
Pregunto en voz alta a Emma, si que aquel era un terrible lío, lleno de gente indecisa. Agarro un puñado de ellos y los dejo en su mano, para su mala suerte no había agarrado una canastita, pero bueno…ya vendría en otro momento.
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Re: Dulces Compras

Mensaje  Emma Lovecraft el Sáb Mayo 02, 2009 7:31 pm

Definitivamente Lily Evans le caía realmente bien, era una chica sencilla, que al parecer compartía su amor por los chocolates, el clima helado y su odio por los merodeadores. Aunque esto último era de conocimiento general, muchas veces ya se habían visto a Lily y a ese Potter con una de sus grandes peleas en plena sala común o en el gran salón, aunque a ella misma también se le había visto de la misma manera con Black. Pero es que eran tan irritantes, se creían los dueños del mundo, cuando definitivamente no lo eran, y lo pero era que estaban rodeados siempre, pero siempre, de todas esas niñitas que no tenían otra cosa mejor que hacer. Y claro, como ella con Lily no los seguían eran las “raras” cuando para las dos chicas, todas las demás eran las raras por andar a la siga de esos…idiotas, no encontraba otra palabra mejor para describirlo, aunque tenia que dejar a Remus fuera de eso. El era una chica bueno y que siempre la ayudaba con sus tareas, aunque siempre pensaba que podía tener un poco mas de cabeza y no juntarse con semejantes imbéciles, como eran los merodeadores. Aunque también tenía que reconocer que envidiaba su amistada, pero solo un poco. Eran tan unidos, y ella solo compartía ese lazo con Lily, y eso la alegraba. Definitivamente la pelirroja era una buena amiga.

-Espera…tengo una táctica, luego de venir muchas veces a Honeydukes, ya se que hacer en casos así-Le susurro a su amiga antes de abrir los ojos sorprendida y apuntar con un dedo hacia el otro lado de la habitación, mientras soltaba un pequeño gritito-¡Están regalando Varitas de regaliz bañadas en chocolate!-En una perfecta actuación la chica llamo la atención de todos los que se peleaban por las ranas de chocolates, después de unos segundos, el estante estaba completamente lleno de ranas de chocolates, y solo para ellas dos. Emma no pudo evitar lanzar una risa, aun no sabia como le seguía funcionando ese truco después de tantos años-Ahora si….si quieres puedes poner tus ranas de chocolate en mi canasta-Le ofreció a su compañero con una sonrisa, mientras ella misma sacaba ranas de chocolate sin darse cuenta realmente cuantas sacaba, pero es que definitivamente, las ranas de chocolate siempre eran pocas para Emma. Ahh, no sabia que haría el día que se fuera de Hogwarts, seguramente se compraría una casa en Hogsmeade, al lado de Honeydukes, así podría ir todos los días, no pudo evitar lanzar una pequeña sonrisa ante su pensamiento.

Emma se quedo de pie, cuando termino con las ranas de chocolate, observando que mas podía comprar. ¿Grageas de todos los sabores o Varitas de regaliz? Tenia dinero para solo una de las dos cosas, pensó un momento y se decidió por las varitas, las Grageas eran muchas mas, pero corría el riesgo que muchas de ellas salieran con sabores realmente desagradables, porque no era nada de delicioso, cuando hacías una tarea y comiendo esos dulces, que te saliera una con sabor a cerilla. La rubia camino junto con Lily hasta el estante de las varitas, y se escondió un poco cuando todas las personas desilusionadas al no encontrar varitas de regaliz bañadas en chocolate, volvían hacia el estante de las ranas de chocolate. Soltó una pequeña risa, mientras tomaba el paquete y observaba a Lily a su lado.

-¿Tu llevaras algo mas? Porque creo que estoy lista-dijo la muchacha mirando la canasta y viendo si algo le faltaba, siempre le pesaba lo mismo, cuando llegaba a Hogwarts recordaba algo que quería llevar, pero ahora revisaría antes de salir de ahí, no quería quedarse con el antojo de nada.

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Re: Dulces Compras

Mensaje  Lily Evans el Lun Mayo 04, 2009 3:01 pm

Lily le dirigió a su amiga una mirada con el ceño fruncido. Emma era realmente espontánea, y eso a Evans le agradaba mucho, ya que a pesar de que tenían sus cosas que eran prácticamente iguales, también tenían sus cosas que eran totalmente diferentes. Emma siempre tan espontánea y fresca, siempre con alguna idea nueva que hacía estallar en carcajadas a la pelirroja, y todo lo contrario era Lily que siempre trataba de destacarse mejor en las materias y preocuparse solamente por eso. Su amiga le demostraba que no todo se basaba en aquellos libros, si no que había que disfrutar al máximo cada día. Aunque jamás se lo dijera, ya que la pelirroja no era de expresar sencillamente sus emociones, admiraba a su amiga y por dentro deseaba ser la cuarta parte de lo que Emma era. Trago saliva, quedando a la espera de ver cual sería la “táctica” que tenía para aquellos momentos. Toda la actuación fue magnifica, Evans quedo parada allí, estancada en el suelo, no pudo guardarse para si una carcajada fuerte, si que aquello había sido demasiado gracioso. Carraspeó para volver a la normalidad.
-Vaya no sabía que eras actriz ¿Con quién has aprendido?
Pregunto con una sonrisa en su rostro, de alguna forma le tenía que agradecer a su amiga toda la molestia que se había tomado. Tomo un par de ranas de chocolate y las colocó en la canasta, que la rubia, le había ofrecido tan amablemente.
-Gracias
Susurró, sabía o por lo menos sospechaba que ellas dos solas, terminarían dejando el estante de aquellas delicias vacías, era tan grande el vicio que tal parecía que ambas tenían, que terminarían sin dinero. Lily había separado por lo menos la cuarta parte del dinero que sus padres le enviaban para dedicarlas solamente a las ranas de chocolates.
-Sin estas cositas tan deliciosas, no me podría concentrar para estudiar.

La pelirroja observo como las personas que anteriormente estaban en los estantes de las ranas, volvían otra vez por ellas, aunque ahora había en menor cantidad, casi todas estaban en la canasta de Emma y estaban a punto de ser devoradas en alguna ocasión en el castillo de magia y hechicería. Le dedico una sonrisa pícara a su amiga que se escondía un poco al notar aquello, quería decirle que “Toda la gente se equivoca, has leído mal” pero las palabras solo se quedaron a medio camino. No pudo evitar volver a reír, su amiga tenía dos canastas llenas de dulces de todos los sabores y formas.
-¿No es mas simple que le preguntes al dueño cuanto cuesta una parte de la tienda?
Bueno aunque a Lily también le hubiera gustado comprar una parte de Honeydukes, eran los mejores dulces sobre la tierra, pero sabía que aunque se pasará años ahorrando, no llegaría jamás a comprar una parte, aunque quizá si, pero dudaba que el dueño le vendiera.
-Yo estoy más que lista, estoy muy feliz con mi compra.
Saco del bolsillo algunos galeón y algunos Sickle. Dirigió la mirada a su amiga.
-¿Quieres que pague todo yo?
Pregunto curiosa aunque todavía no se había olvidado de invitarla a tomar una cerveza de mantequilla, todavía el antojo estaba por allí. Hacía rato que no pasaba por “Las tres escobas” aunque dudaba que hubiera cambiado demasiado.
-¿Todavía quieres ir a tomar la cerveza de mantequilla?
Pregunto mientras realizaba la fila que se había formado en un instante, lo único que esperaba que fuera lo más rápido posible, aunque lo dudaba, la chica que atendía el local, estaba hablado animadamente con un chico que solo llevaba una varita de regaliz. Rodó los ojos y lanzó un suspiro.
-Creo que tenemos para rato.
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Re: Dulces Compras

Mensaje  Emma Lovecraft el Mar Mayo 05, 2009 7:51 am

Emma no pudo evitar lanzar una carcajada que se le contagio a la par de Lily, sabia que parecía en algunas ocasiones loca, mas bien la mayoría del tiempo, pero se alegraba que por lo menos su amiga, riera y no estuviera con todas las preocupaciones que siempre tenia. A veces pensaba que Lily era demasiado seria, demasiado preocupada por todo y ella como buena amiga que trataba de ser, siempre trataba de hacerla relajarse, de soltarse y disfrutar todo un poco mas, como le gustaba a Emma, vivir la vida al máximo, como si cada día fuera el ultimo. La rubia se detuvo escuchando a su compañera mientras miraba la canasta, antes de soltar un suspiro, contestando a lo que la pelirroja le había dicho.

–Y no solo para estudiar, te relajan, te hacen sentir feliz…son mágicas. El chocolate es mágico, seguro que un mago lo descubrió.

La muchacha sonrió mientras caminaba en dirección a al caja, Lily ya le había dicho que había terminado sus compras y ella estaba mas que satisfecha, bueno eso solamente lo decía para satisfacerse a su misma, ya que nunca quedaría satisfecha con una compra en Honeydukes, pero no tenia mas dinero, y había dejado algo para ir a la tres escobas, comprar pergaminos y quizás alguna broma en Zonco, aunque esto ultimo, era muy remoto.
Tampoco pudo evitar reír nuevamente ante la pregunta de Lily, claro estaba que más de alguna vez había intentado comprar la tienda. Sus padres no eran ricos, pero su padre al morir había dejado una considerable suma de dinero a nombre de Emma, que cuando cumpliera los 17 años podría hacer con ellos lo que quisiera, y lo que ella le había propuesto a su madre mas de alguna vez, era comprar esa tienda, no solo por el chocolate, aunque esa era la mayor y principal razón, sino porque además era un buen negocio. Claro estaba que su madre se había negado rotundamente, diciéndole que antes muerta que comprar un negocios de golosinas, que terminaría hecha una vaca, si seguía comiendo de esa forma y que definitivamente no era una opción.
De todas formas, Emma había ido a hablar con los dueños, un amigable matrimonio que por ningún motivo vendería la tienda, así que ahí sus planes se fueron a pique. No podía hacer nada contra la voluntad de unos muy tercos ancianos.

-Lo intente, pero lamentablemente la tienda no esta a la venta, ademas mi madre se muere si hago algo asi.


La muchacha no lo dijo en tono de broma ni nada por el estilo, estaba hablando de verdad. Pero no siguió con el tema cuando Lily le recordó lo de la cerveza de mantequilla.
Le entusiasmaba la idea, no lo podía negar, a Emma siempre le entusiasmaba la idea de compartir con mas personas, así que deseaba encontrarse con mas compañeros den las tres escobas, seguramente seria así, mas que mal ese era el punto de encuentro de la mayoría de los estudiantes de Hogwarts, a todos les gustaba ese lugar que siempre era tan cálido, lleno de ruido y con la mejor cerveza de mantequilla del mundo.

–Claro que si…lastima que no tengo ningún truco para hacer que la fila avance más rápido. Me temo que tendremos que esperar.

Emma rio, mientras observaba toda las personas que quedaban por delante, sabia como hacer que despejaran estantes, pero nunca resultaba nada para que la fila se achicara, ni siquiera la gente dejaba sus puestos cuando había fritado que estaba cayendo galeones del cielo en la calle, ni siquiera con eso.

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Re: Dulces Compras

Mensaje  Lily Evans el Miér Mayo 06, 2009 4:31 am

Arqueó una ceja y rió, Evans leía demasiado, sabía quien o quienes fueron los primeros que habían descubierto el cacao, pero otros lo habían empezado a comercializar, no podía con sus aires de “Nerd” y abrió la boca para dejar escapar aquello que sabía, si bien muchas veces su hermana, o al menos cuando se llevaban bien, que eran muy pocos los días. Siempre Tuny le decía que tenía que ser un poco menos cerebrito. Lo mismo le decían algunas miradas, por fortuna, Lily tenía a su amiga Emma que siempre le demostraba que la risa era el mejor y el camino más relajante.
-Bueno el cacao fue descubierto hace 1500 años antes de Cristo. En Centroamérica. Se hacían ceremonias para “Bendecir” aquel grano, que lo atribuían como medicina, así también como moneda. Pero cuando se empezaron a colonizar aquellas tribus, el cacao llegó hasta Europa y...
Comenzó a bajar la voz, era más que obvio que a su amiga no le interesaba absolutamente nada de lo que acababa decir. Una sonrisa apareció en su rostro que se estaba tornando algo rojo por la vergüenza.
-Tienes toda la razón, de seguro que el chocolate fue descubierto por algún mago.
Y así eran, los mayas eran una tribu sumamente interesante que hasta el día de hoy perduraba su calendario, por lo menos en el mundo Muggle. Aunque sospechaba, Evans, que ya en aquella época los magos y hechiceras ya existían.

“Los padres” Pensó Lily haciendo rodar los ojos, eran bastante complicados, aunque los padres de la pelirroja cuando se lo proponían eran sumamente divinos y agradables. Les gustaba mucho, a ellos, el mundo mágico, pero por razones más que obvias jamás se adaptarían a un lugar como ese. A pesar de que ya llevaba seis años en el colegio y que sus padres la acompañaban a comprar las cosas que necesitaba para el colegio. Su padre todavía se asombraba cuando veía las lechuzas aterrizar con el sobre en su patita. Negó con la cabeza, era más que obvio que aquella pareja no vendería aquel lugar.
-Tengo dos opciones. No sé cual te gustará a ti, y quizá a tu mamá la hagas feliz.
Se acomodo un mechón de cabello rojo para continuar hablando, se le habían ocurrido dos ideas, poco brillantes, pero divertidas.
-Una de ellas es que aprendas a cocinar, así podrás abrir tu una tienda de dulces, no tendrá quizá tanto éxito como Honeydukes, pero podrías intentarlo, yo te compraría.
Se encogió de hombros “Todo sea por una amiga” Se dijo para si misma.
-La segunda es averiguar si tiene hijos y casarte con uno de ellos, en ese caso heredarías un poco de esta tienda, pero sería interés y no es muy bueno.
Una sonrisa apareció de nuevo, eran realmente estúpidas y muy raras, sabía que su amiga no haría las descabelladas ideas que Evans le entregaba....

Dirigió la mirada a toda esa cola que estaba en aquel lugar. Si que tenían para un buen rato, pero era esperable, jamás se iría sin sus ranas de chocolate, además se notaba que su amiga pensaba de la misma manera, además ninguna de las dos tenía demasiado apuro, aunque a Lily le hubiera gustado estar en la biblioteca leyendo algo de pociones, materia que no era para nada compatible con ella.
-Tal parece que si, pero ninguna de las dos se irá sin su botín, así que si tenemos que acampar aquí lo haremos con gusto.
Esbozó una sonrisa y apoyo todo su peso en su pierna derecha, ya estaba sintiendo en su boca la cerveza de mantequilla. Lo único que no deseaba era encontrarse con algún alumno de Slytherin que siempre trataban de molestar a los alumnos de cualquier casa que no fueran las de ella.
-¿Sabes quien me da pena?
Pregunto como si nada, quizá era una estupidez y Emma le haría ver una cosa que era obvia pero que quizá no quería darse cuenta. Por eso siempre compartía sus pensamientos con ella, por que su amiga siempre la hacia bajar a la tierra, aunque por lo general Lily vivía con los pies en la tierra y era ella, Emma, quien compartía sus bromas para relajarla un poco.
-Peter Pettigrew.
Dijo adelantándose pocos metros, aunque la fila se movía muy lenta y la gente ya se estaba inquietando un poco.
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Re: Dulces Compras

Mensaje  Emma Lovecraft el Miér Mayo 06, 2009 10:06 pm

Emma no pudo evitar lanzar una risa al escuchar las dos ideas de Lily. Le gustaba verla reír y decir idioteces, le gustaba hacer que su amiga se relajara un poco, cuando le sacaba una sonrisa a Lily, se daba por ganada y ya no tenía que preocuparse por nada mas en todo el día. La primera opción estaba descartada, ella y la cocina no pegaban nada. Recordaba la tarde en que su madre le había enseñado a hacer una riquísima tarta de chocolate muggle, siempre que su madre viajaba a Francia le tenia que dejar por lo menos dos tartas a Emma para que subsistiera el fin de semana sola, por la comida, llamaba a domicilio, pero no podía encontrar algo tan rico como la tarde de su madre. La cosa era que esa tarde ella había terminado cubierta de pies a cabeza con una sustancia pegajosa, mezcla de la harina, azúcar y chocolate y los bomberos tratando de apagar el fuego en la cocina. Desde ese día su madre le había dicho que era una peligro ambulante dentro de la cocina y le había prohibido cocina, aunque recordaba cuando era niña, le encantaba hacer casas con las galletas, pero hasta eso solo llegaba su arte culinario, no daba para nada mas. La segunda opción era una buena alternativa ahora que lo pensaba bien, sonriendo observo hacia el frente a el matrimonio que atendía siempre con una bondadosa sonrisa a sus clientes, se veía que tenían buenos genes, así que si tenían hijos, suponían que eran guapos. Aunque todos en Hogwarts sabían el pensamiento de la rubia frente al matrimonio, amor eterno y todo eso, no estaba del todo de acuerdo, siempre Emma se había definido como un espíritu libre, aunque no por eso andaría ligando con el primero que se le cruzaba, como lo hacia Black con todas las chicas del colegio.

-Yo y la cocina no nos llevamos bien, pero la segunda opción…no esta nada de mal. Le preguntare a Lester.

Dijo Emma, haciendo referencia al nombre del dueño del local, mientras soltaba una risa, y avanzaba unos cuantos pasos mientras la fila avanzaba junto con ellas. Miro a su alrededor y la fila era enorme por detrás de ella, y un poco mas corta por delante, perola gente esperaba, esperaba todo lo necesario para llevarse esos dulces de ahí, como lo harían ellas, porque estaba a dispuesta a acampar si era necesario, justamente como había dicho Lily segundos antes. Se llevo el pelo que estaba algo desordenado dejándolo detrás de sus orejas, y escuchando con atención a su amiga pelirroja mientras la escuchaba decir que Peter Pettigrew le causaba pena. Emma no pudo evitar bufar mientras la imagen del muchacho se le venia a la mente, a ella no le daba pena, es mas le daba algo de risa que fuera así de arrastrado, parecía que besaba el suelo que pisaba Potter, y eso era lo que a Emma exasperaba.
Recordaba una tarde en el lago cuando Potter estaba molestando a unas chicas de tercero lanzándole agua y coqueteando con ellas, cuando luego le declaraba amor eterno a Lily, Peter estaba atrás de el, sonriendo y casi babeando por el chico de gafas, como si fuera lo mas genial, fantástico y espectacular del mundo.

-A mi no me da pena, lo encuentro algo ridículo, aunque…bueno me da algo de lastima que sea tan arrastrado…pero ¿Te has fijado que es el único que desentona en ese grupo? Siempre me he preguntado porque eligieron a Peter como el cuarto integrante de los merodeadores, no tiene nada en común con los otros tres.

Emma se encogió de hombros mientras observaba a Lily y avanzaba un poco mas en la fila.
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